Bailemos, bailemos
hasta que caiga el telón
y aun sigamos, con paso firme,
golpeando el suelo con nuestros pies,
hasta que queden marcado en el escenario
los pasos por donde los hemos dado,
y aun siga sonando la música cada vez más alto, cada vez más profundo, adentrándose en nosotros,
hasta que seamos parte de ella
y el baile no acabe nunca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Gracias por comentar! Si lo firmas sabré quién eres ;-)